El origen de Tabú Shop
Tabú no nació de la nada, ni de una moda.
Nació en un momento personal de cambio.
En ese momento tenía un kiosco que funcionaba bien, pero el contexto no era el mejor. Había conflictos familiares y la sensación clara de que necesitaba abrir mi propio camino. Salir de un lugar donde no estaba cómodo y construir algo propio.
La oportunidad apareció casi sin buscarla.
Un local disponible en una galería, en un primer piso. No era el lugar típico, pero tenía algo: independencia.
Ese verano de 2006, en Miramar, la idea empezó a tomar forma real.
Un rubro distinto (y poco desarrollado)
En ese momento, el mundo del sex shop no era lo que es hoy.
No había la cantidad de productos, ni la tecnología, ni la facilidad de acceso a proveedores. Internet recién empezaba a ser una herramienta real, pero todavía convivía con catálogos impresos y avisos en diarios como Clarín.
Era un rubro más cerrado, menos profesionalizado y bastante limitado.
Y ahí apareció algo clave: curiosidad.
Curiosidad por entender cómo funcionaba ese mundo desde adentro.
Una historia previa (que después tuvo sentido)
Años antes, en el 2000, ya había tenido un primer contacto con este universo.
Una ex pareja estaba metida en el rubro y fue de las primeras en trabajarlo. En ese momento, mi rol era el de cliente: conocer productos, recorrer sex shops, entender qué había… y también ver sus limitaciones.
Incluso en 2001 me presenté para trabajar en uno.
No quedé.
Pero la idea quedó dando vueltas.
El primer paso real
Cinco años después, esa idea volvió, pero distinta.
Más clara. Más concreta.
En enero de 2006 ya no era solo curiosidad: era una decisión.
Y en mayo de ese mismo año nació Tabú, en su primera ubicación: Av. Rivadavia 5512.
De ese primer local a lo que es hoy
Ese primer espacio no era perfecto, pero tenía lo más importante: era propio.
En ese momento el acceso a productos era limitado. Hoy la variedad es otra, desde vibradores hasta plugs y opciones más específicas, todo con envío discreto.
Desde ahí empezó un recorrido que con el tiempo fue creciendo, cambiando y adaptándose.
Hoy Tabú está en Caballito, en Thompson 549.
Pero más allá de la dirección, lo que se mantiene es la idea original:
Construir algo propio, en un rubro que en ese momento estaba poco desarrollado, y hacerlo de una forma más clara, más accesible y más profesional.
Si querés ver lo que es Tabú hoy, podés explorar la tienda online con envío discreto a todo el país.
